La historia de cómo dos jugadores de vóley terminaron trayendo a Argentina los modelos que nadie tiene.
Somos jugadores de vóley. Y estábamos cansados de que en Argentina solo se consigan modelos de básquet. Las zapatillas que veíamos en la VNL, en los Mundiales, en los Juegos Olímpicos… no llegaban. Así que empezamos a traerlas. Primero para nosotros.

Le conseguimos un par a un amigo. Después a otro. Y a otro. No había plan de negocio: había modelos que nadie tenía y conocidos que los querían. Aprendimos todo haciendo — ni sabíamos despachar por Correo Argentino. Nos equivocamos, seguro que sí. Pero siempre de frente y entendiendo a la persona del otro lado.

Creamos el Instagram. El nombre lo elegimos para que fuera nuestro, original, que pudiera crecer: de ahí salieron después el Fat Drop, el Fat Sale, los Fatders. Para septiembre ya teníamos 5 pedidos por mes. Para nosotros, en ese momento, era un montón. No teníamos ni catálogo ni una estructura, solo sabíamos los modelos que la gente buscaba.

Primeras publicidades. Primeros videos. Aprendimos a editar, a armar contenido y valor de marca grabándonos nosotros mismos. Empezamos a contar lo que hacíamos y a generar una comunidad.

No fue un día puntual. Fue darnos cuenta de que el trabajo era cada vez más, que la gente confiaba cada vez más, y que esto merecía y necesitaba una dedicación de todos los días. Armamos un WhatsApp de empresa, una web, un control y una mejor atención, roles y gente al equipo. Dejó de ser un hobby. Se volvió una marca.

De la nada llegaban cajas con 10 zapas, todas las semanas, 30 al mes o más. Empezamos a invertir en stock de verdad. Sumamos rodilleras, mochilas, Mizuno, Errea. Creamos nuestro primer producto propio: las medias Fatders. El abanico se abrió.

Logramos nuestra propia forma de importar, sin depender de un solo proveedor. Eso nos abrió las puertas a productos exclusivos: colores de la VNL que no están en las tiendas oficiales, modelos de Mundiales y Juegos Olímpicos, precios diferenciales solo para nosotros y pedidos mayoristas para stock. De ahí nacen las campañas Fat Drop y Fat Sale.

Hoy FatShoess es una marca consolidada y un lugar confiable. Un encargue puede demorar, puede tener algún imprevisto — pero siempre vas a tener trato de persona a persona. Contestamos nosotros. Entendemos la urgencia de tener tus zapatillas, las ganas de estrenarlas… porque también nos pasó. Por eso lo entendemos.
